Una Palabra Rhema de Dios para tu Vida DALE AQUI

Hoy tengo una Palabra (Rema) de Dios para tu vida.

Simplemente por fe, quiero decirte que mi Cristo sanaba a los enfermos y todavía hoy día lo hace.  No te lo digo porque alguien me haya convencido al respecto, sino porque lo he vivido, lo he visto.  Pero al final de este mensaje lo único que va a poder producir un milagro en tu vida, o en la de un ser querido que te escuche a ti predicarlo, es la fe que El Santo Espíritu de Dios imparta a tu corazón, y aquella que tu recibas creyéndole a El por quien es El y no por quien eres tú.

I. La fe de Jairo

Lucas 8

40 Cuando volvió Jesús, le recibió la multitud con gozo; porque todos le esperaban.

41 Entonces vino un varón llamado Jairo, que era principal de la sinagoga, y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa;

42 porque tenía una hija única, como de doce años, que se estaba muriendo.

Para Cristo poder sanarnos o hacer un milagro en nosotros, el primer requisito es que nosotros creamos que el puede.  Parece sencillo, pero uno de los problemas mas grandes que confrontamos es que en la mente puede ser que creamos pero en el corazón dudamos.  Y mas todavía cuando oimos a personas que nos dicen, que esas sanidades ya no son para nuestros días.  Y yo me pregunto, en que momento mi Cristo cambio, no dice acaso la Escritura que El es el mismo ayer, hoy y por los siglos.

Hebreos 13

8 Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

Mateo 13

58 Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la incredulidad de ellos.

En su misericordia, nuestro Señor trabaja con nuestra capacidad de fe.

En Jairo, su fe era que Jesus viniese y tocase a su hija.  Jesus contesta su petición y comienza su camino hacia la casa de Jairo.  Muchos de nosotros tratamos también de decirle a Jesus como es que nos tiene que sanar.  Y Jesus en lugar de molestarse, lo que hace es que comienza a trabajar con esa fe que le estamos orando.  Pero en el camino Jesus aparentemente se atrasa haciendo otro milagro, y le dicen a Jairo que ya su hija murio, que no moleste mas al maestro. 

En ese momento, Jairo mira hacia Jesus, quizás todo confundido y sin saber que pensar, ese es el problema cuando nosotros queremos que Jesus haga el milagro a nuestra manera.  Van a suceder cosas que no esperamos, y precisamente van a ser cosas que traten de robarnos la fe, quitarnos la esperanza en Cristo.  Pero en ese momento, Jesus le pide que crea solamente.

Lucas 8

50 Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva.

Aquí es donde Jesus nos dice: quizás hayan habido muchos momentos antes que te hayan confundido, quizás situaciones que tu no entiendes te han desanimado, pero Yo te digo hoy, que sigo siendo Cristo, que Yo sigo teniendo poder para hacer tu milagro!

No temas, no dejes que el temor de robe la bendicion, cree solamente, sostente de El como tu única esperanza.

II. La fe de la mujer del flujo de sangre

Lucas 8

43 Pero una mujer que padecía de flujo de sangre desde hacía doce años, y que había gastado en médicos todo cuanto tenía, y por ninguno había podido ser curada,

44 se le acercó por detrás y tocó el borde de su manto; y al instante se detuvo el flujo de su sangre.

45 Entonces Jesús dijo: ¿Quién es el que me ha tocado? Y negando todos, dijo Pedro y los que con él estaban: Maestro, la multitud te aprieta y oprime, y dices: ¿Quién es el que me ha tocado?

46 Pero Jesús dijo: Alguien me ha tocado; porque yo he conocido que ha salido poder de mí.

Quiero hablarte de otro tipo de fe.  La fe de la mujer del flujo de sangre.  Esta es una fe que se sostiene de la presencia de Jesus, es aquella fe que dice, si tan solo pudiera tocarlo………

Esta fe, no dice que Jesus tiene que hacer algo para yo ser sanado, dice que lo unico que tiene que suceder es que yo lo pueda tocar, ya que El siempre esta ahi, siempre esta atento para escucharme, siempre dispuesto a recibirme.

Pero fijate, habían muchas personas que estaban tocando a Jesus y nada sucedia, pero el toque de esta mujer fue diferente.

Estamos hablando de ser una persona que cuando se acerca a Jesus reconoce verdaderamente delante de quien se encuentra.  No es solo venir a el porque quiero que me resuelva un problema, no es solo venir a el por la rutina o por ser religioso.

Esta mujer sabia que Jesus tenia Virtud, sabia que Jesus era Rey, reconocia su autoridad y deidad. 

Recuerdo que en una ocasión mi hijo estaba muy enfermo, fui a donde mi pastor y con gran tristeza le dije cuan enfermo mi hijo se encontraba, mi pastor conociendo cuanto me gustaba buscar de la presencia de mi Cristo, me dijo, la próxima vez que estés en la presencia del Señor, espera ese momento donde sientas los Ríos de Agua Viva correr por tu ser, y ve a donde esta tu hijo y ora por el.  Lo hice asi esa noche.  Empece a adorar a mi Rey, y cuando senti su linda Presencia me acerque a mi hijo ore por el y al instante fue sanado de la condición que tenia.  Gloria a Su Nombre!

III. La fe del centurion

Mateo 8

5 Entrando Jesús en Capernaum, vino a él un centurión, rogándole,

6 y diciendo: Señor, mi criado está postrado en casa, paralítico, gravemente atormentado.

7 Y Jesús le dijo: Yo iré y le sanaré.

8 Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará.

9 Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace.

10 Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.

11 Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos;

12 mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.

    13 Entonces Jesús dijo al centurión: Ve, y como creíste, te sea hecho. Y su criado fue sanado en aquella misma hora.

Te quiero hablar de una fe mayor.

Este Centurion entendió algo que ni siquiera los mismos judios había entendido.

JESUS TIENE AUTORIDAD EN SU PALABRA.

Acaso no entienden que fue con su Palabra que fueron hechos los cielos y la tierra?

Acaso no entienden que fue con su Palabra que se dijo haya luz y fue la luz?

Este Centurion lo entendió, le dijo Señor yo reconozco quien tu eres, y yo no soy digno de ti.  Pero se que si dices la Palabra sera hecho.

Esta es la Palabra que el nos dijo que dijéramos que oraramos por los enfermos.  Que en SU NOMBRE (Palabra) sanaríamos a los enfermos.

Esta es la fe que dice, Señor, me sanes o no me sanes tu sigues siendo Dios.  Pero si tu dices la palabra de sanidad sobre mi vida, no existe poder alguno que la pueda detener.  Señor tu Palabra tiene poder para hacer el milagro en mi vida!

Si notas algo, Jesus NUNCA dijo que no cuando se le pidio por sanidad o por un milagro.

Hoy tampoco el te dirá que no, hoy El Señor esta aumentado tu fe, tratando contigo en este mismo momento, haciendo crecer su fe en tu corazón, para hacer el milagro en tu vida.  Quizas hasta pueda sentir como si la fe estuviera literalmente llenándote en tu interior.  Esa fe la esta poniendo El en tu vida con un propósito.  El propósito es glorificarse en ti!

IV. La fe del leproso

Marcos 1

40 Vino a él un leproso, rogándole; e hincada la rodilla, le dijo: Si quieres, puedes limpiarme.

41 Y Jesús, teniendo misericordia de él, extendió la mano y le tocó, y le dijo: Quiero, sé limpio.

42 Y así que él hubo hablado, al instante la lepra se fue de aquél, y quedó limpio.

Antes de terminar, quiero tratar el ultimo impedimento que nos roba la sanidad.

Esto es cuando sabiendo que Cristo tiene poder y autoridad, dudamos porque no sabemos si El quiere limpiarnos.

El leproso sabia que Jesus podia, pero no sabia si Jesus queria.

Quizás esa sea tu situación.  Yo quiero decirte que Jesus hoy no ha permitido que tu leas este mensaje por casualidad.  El es quien dirige nuestros pasos y yo creo eso firmemente.  Escucha como El te dice al igual que el leproso:  Quiero, se limpio!

Oyelo, oyelo bien claro, quiero, si hijo, quiero, si pequeña mía, quiero, quiero , quiero, sed limpio!

Llamado

Yo creo en el poder de su Palabra, y creo que aun a la distancia podemos orar los unos por los otros y El ser glorificado.

En el poderoso nombre de Cristo Jesus yo te invito a que en este momento pongas tu mano sobre el area afectada en tu cuerpo, y así como el toco a la hija de Jairo, a la mujer del flujo de sangre, al siervo del centurion, y al leproso, así también El se glorificara en tu cuerpo en este día,

Yo declaro que bajo la autoridad de Cristo Jesus el area afectada de tu cuerpo queda sana en este mismo instante, declaro que mi Jesus tiene todo poder y autoridad y que todo lo que El diga asi sera hecho. 

El dijo que en su nombre los enfermos sanarían, el dijo que pidiéramos en su nombre y que el Padre nos daría todo lo que pidiéramos, el dijo que era su voluntad que el leproso fuese limpio, y yo te digo que es su voluntad de que tu seas sanado.  Recibe hoy una nueva oportunidad en tu cuerpo, recibe hoy sanidad física, Cristo te limpia, te sana, te restablece. 

También te invito a que así como el sana tu cuerpo, así también, le des tu corazón para que el lo sana.

Repite esta oración:

Señor Jesus, hoy te doy mi vida completa, mi cuerpo, mi alma, mi espíritu, te reconozco como aquel que murió por mis pecados, acepto tu sacrifico en la cruz por mi, tu tomaste aquella cruz voluntariamente para pagar mi castigo, perdona Señor Jesus todos mis pecados, escribe mi nombre hoy en el libro de la vida.  Espíritu de Dios ven a mi corazón, llena mi vida.  Amen.